martes, septiembre 4

LECTIO DIVINA – DOMINGO 22º TO –Ciclo B LO QUE VALE ES LO DE ADENTRO


LA PALABRA HOY: Deuteronomio 4,1-2.6-8; Salmo 14; Santiago 1,17-18.21-22.27; Marcos 1-8.14-15.21-23
Fuentes:“Tú tienes palabras de vida, Ciclo B”;
obras completas de San Vicente de Paúl. 
Ambientación: Cirio, Biblia sobre un corazón grande en cartulina, otros más pequeños con los nombres de los participantes.
Cantos sugeridos: Danos un corazón

AMBIENTACIÓN:

La Palabra de Dios siempre es portadora de vida y liberación para el ser humano. Jesús nos ofrece un mensaje que irá suavizando el egoísmo de nuestro corazón; iremos viendo que no es la apariencia externa, lo que hagamos ante los demás, lo que nos hace ser mejores, es nuestra actitud interior la que nos lleva a actuar con justicia y a hacer el bien.
Pidamos hoy al Señor que podamos descubrir lo esencial del mensaje evangélico.

1. Oración inicial

Abre nuestra mente, Señor,
y purifica nuestro corazón:
Haz que desde su interior
brote constante el bien hacia todos.
Tú sabes lo que hay dentro de cada uno,
y Tú puedes renovar nuestra escucha
y nuestro cumplimiento.
Fortalece nuestra voluntad,
para que no nos conformemos
con invocar tu nombre,
sin practicar tus preceptos.
Y transforma nuestra fe
para que unida a nuestra vida
sea en todo momento
espejo vivo de la palabra escuchada.
AMÉN.


I. LECTIO ¿Qué dice el texto? – Marcos 1-8.14-15.21-23

Motivación: Con los problemas tan graves de nuestro mundo, es clara la invitación de Jesús a no entretenernos en debates innecesarios y sí en buscar lo esencial de una religiosidad que debe ser sincera, profunda y muy unida a los problemas reales de nuestro tiempo, desde el inmenso amor que Dios tiene por la humanidad y que nosotros debemos hacer presente. Escuchemos.

Forma de leerlo:
1.     Proclamar el texto en voz alta (todos de pie).
2.    Cada uno puede leer en voz alta el versículo que más le llamó la atención (sentados).

Preguntas para la lectura:
·  ¿Qué molesta a los fariseos y a los letrados en la conducta de los discípulos?
·  ¿Cómo les llama Jesús? ¿Qué actitud denuncia en ellos con el texto de Isaías?
·   Luego el Señor se dirige a la gente. ¿Qué les dice? ¿Qué hace impuro a las personas? ¿Cuál es la raíz del mal?

Otros textos bíblicos para confrontar: Mt 15,1-20; Lc 11,38; Is 29,13


II. MEDITATIO ¿Qué me dice? ¿Qué nos dice el Texto?

Motivación: También nosotros estamos tentados de caer en una religiosidad ritual y legalista, olvidándonos de que la fe es algo que debe agarrarnos por dentro. Por eso es necesario que meditemos en torno a lo esencial, para descubrir de dónde brota nuestra relación con Dios.
·  Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. ¿Te sientes aludido en esta frase? ¿En qué sentido te hace reflexionar sobre tu relación con Dios?
· ¿Qué valoro más en mi vida de fe: la conversión del corazón o el cumplimiento exacto de devociones y tradiciones?
·  ¿En qué momentos de nuestras vidas nos importa más la “apariencia”?
· Evaluando lo que hay en nuestro corazón, ¿somos presencia de verdad, de justicia, de solidaridad en el mundo? ¿o nos hemos contaminado las manos con su egoísmo, engaño y superficialidad?

Luego de un tiempo de meditación personal, compartimos con sencillez nuestra reflexión, lo que el texto ME dice a mi propia realidad y situación personal.


III. ORATIO ¿Qué le digo al Señor motivado por su Palabra?

Motivación: De un corazón purificado por la Palabra puede brotar la oración sincera y una relación con el Padre fundamentada no en ritos vacíos, sino en actitudes que nacen de lo más profundo del ser humano.

· Luego de un tiempo de oración personal, podemos compartir en voz alta nuestra oración, siempre dirigiéndonos a Dios mediante la alabanza, la acción de gracias o la súplica confiada.
· Se puede, también, recitar el salmo responsorial que corresponde a este domingo (Salmo 14).

IV. CONTEMPLATIO ¿Qué me lleva a hacer el texto?

Motivación: Hablando sobre la pureza de intención, San Vicente nos recuerda que hemos de realizar nuestras acciones para agradar a Dios:

“Dios no se fija tanto en el exterior de nuestras acciones como en el grado de amor y en la pureza de intención con que las hacemos. Las acciones pequeñas, hechas por agradar a Dios, no están tan sujetas a la vana gloria como las otras acciones más brillantes, que muchas veces se van en humos. En fin, si queremos agradar a Dios en las acciones grandes, hemos de habituarnos a agradarle en las pequeñas. (XI, 751)

De la abundancia del corazón habla la boca; de ordinario, las acciones exteriores son un testimonio de lo interior; los que tienen verdadera caridad por dentro, la demuestran por fuera. Es propio del fuego iluminar y calentar, y es propio del amor respetar y complacer a la persona amada. (XI,556)

Compromiso:

· Descubrir las actitudes fariseas que existen en mi relación con Dios, en mi vivencia de la fe. Pedirle a Dios la gracia para purificar las intenciones de mi corazón.

Oración final

Señor Jesús,
Tú que siempre viviste la verdad,
que la anunciaste, porque Tú eres la verdad,
te pido que me ayudes a tener
una actitud y una disposición
de coherencia y transparencia
de rectitud y de nobleza en mi vida de fe,
para que busque vivir lo que me pides,
para que lo que creo no sea teoría sino vida,
que no sea rito sino actitud,
que no sea palabras sino gestos
de unión y comunión contigo,
para que dé a conocer mi fe en ti
con mi vida y mis palabras,
viviendo lo que creo,
siendo como Tú, actuando como Tú,
en una disposición continua de búsqueda,
de comunión e identificación contigo.
Que así sea.


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