miércoles, noviembre 30

Pautas de oracion Semana del Adviento

1ª Semana del Adviento
Noviembre 27 a Diciembre 3 2011

ADVIENTO: BIENVENIDO!!
Comenzamos este primer Domingo de Adviento con un texto de Pablo, en la segunda lectura, que es toda una invitación a la ilusión y al optimismo. ¡Qué pocas veces alabamos a los demás por los dones que tienen o por las cosas buenas que hacen!
San Pablo, que escribe a los de Corinto: “Pues por él habéis sido enriquecidos en todo: en el hablar y en el saber; porque en vosotros se ha probado el testimonio de Cristo. De hecho, no carecéis de ningún don, vosotros que aguardáis la manifestación de nuestro Señor Jesucristo”.
Saber reconocer los dones de los demás es una manera de alentarlos y esperanzarlos. Saber reconocer públicamente lo bueno de los demás, es una manera de ser agradecidos y reconocidos. Saber reconocer lo bueno de los otros es levantar la propia autoestima, tan venida a menos en muchas de nuestras vidas.
Jesús, con frecuencia, alaba a la gente por su fe. A los ciegos, a los paralíticos, a la vieja enferma que sólo quiere tocarle su manto. “Que se haga como has dicho”. “Mujer no he encontrado una fe como la tuya en Israel”.
Dios no es de los que cada día nos echa en cara nuestras pobrezas y debilidades. Al contrario, Dios nos levanta el ánimo cada día con el don de su gracia, como quien nos dice: “tú puedes”, “yo estoy contigo y juntos todo es posible”, “todo lo puedes con Aquel que te conforta”.

“Que sean uno para que el mundo crea” Juan 17
Estoy atento a tu llegada

Domingo 27
Isaías 63,16-17,19; 64:2-7 Salmo 80
1Corintios 1,3-9 Marcos 13,33-37


Mi Señor, hoy y todos los días, me asombra que sabiendo que soy pecador(a), tú me escuchas, me amas y en secreto me dices que esté en vela, en oración, atento, para que cuando llegues esté listo para entregarte lo que me confiaste, mis hermanos a los que serví, amé, hablé y fui luz para ellos.

Hijo(a): es necesario que permanezcas en mí, para que yo, que soy el alfarero te moldee con mis manos y en el horno de mi amor, haga de tí una vasija nueva, en la que deposito todo mi ser, para que puedas llegar hasta los extremos de entrega, donación, sacrificio, y puedas ser generoso con todos.
En este tiempo de Adviento estoy dispuesto, Señor, a preparar mi corazón, para que tu puedas nacer de nuevo, quedarte en mi vida, y pueda ser ese pesebre que de calor a muchos.

Te invito hermano(a), para que unidos a María aprendamos a hacer de nuestras vidas ese pesebre digno de un rey. desde el cielo, te fijas en nosotros, tu viña, y quieres venir a visitarla, sigue Señor preparando nuestro corazón, aumenta nuestra fe cada día, en la oración.

Lunes 28
Isaías 2, 1-5 Salmo 122, 1-9
Mateo 8, 5-11


Hoy Señor me asombro ante mi poca fe y aun así clamo a ti, y tú me escuchas, siempre; por eso aumenta mi fe para que sea yo quien contagie la de los demás y ellos se den cuenta que basta una palabra tuya para quedar sanos, sin importar donde estén, porque tu estas en todas partes, eso es lo maravilloso de confiar en Ti, mi Dios, nada hay fuera de Ti. En esta época de balances, pregúntate ¿Cómo está tu fe?

Señor que las luces de esta navidad sean signos de nosotros mismos, ellas significan que tu eres la luz del mundo y estás vivo en cada uno. Dame poder ser quien lleve a los hermanos la alegría, la paz, la luz que has puesto en mi corazón, el amor con que nos amas a través de tu Palabra, regálame Señor ser coherente con el evangelio y que pueda seguir dando testimonio de tu encarnación, así muchos se convertirán.

¿Qué es lo que más te asombra del amor de Dios? A mí me asombra que me ame como soy.

María, enséñanos a preparar la venida de tu hijo que de nuevo se hace niño para bien de nuestra fe.

Martes 29
Isaías 11, 1-10 Salmo 72, 1-17
Lucas 10, 21-24


Padre, te alabo, te bendigo y te doy gracias porque a través de tu Hijo te has revelado, por eso dame ser muy humilde y obediente para ir manifestando con mi vida lo que me has enseñado en esta familia Verbum Dei.

No soy el más sabio y entendido, pero si es tu designio y te pareció bien poner tu mirada en mi pequeñez, que te responda creyendo y apropiándome de tu Palabra para hacerla vida, así te revelo y te manifiesto.

Danos a todos los que oramos (a quienes nos acercamos a la Palabra para aprender a escuchar lo que quieres para nuestras vidas), el Espíritu Santo, la sabiduría necesaria para que tu palabra se haga vida en otros.
Que sean más los que te conozcan y así ser un “pregón” como dice nuestro fundador, Jaime Bonet.

Mamita María, acompáñanos y enséñanos a poner nuestra esperanza en Dios, no en las cosas terrenas (en las criaturas), para que, en el corazón dispuesto, abierto en esta dulce espera, se pueda manifestar la gloria de Dios y así podamos ser un Magnificat constante.

Miércoles 30
San Andrés Apóstol
Romanos 10, 9-18 Salmo 19, 8-11
Mateo 4, 18-22


Como a Pedro y Andrés a mí también me llamas para que, desde lo que soy y dejando muchas cosas, te siga. Que no tenga miedo porque la propuesta que me haces es irrevocable, no la anulas. Romanos 11, 29.
No dejas de llamar y quieres que seamos pilares, bases firmes, piedras vivas 1 Pedro 2, 5.
Que seamos una red para atrapar a muchos y crean en ti y te sigan.
¿Señor que es lo que tengo que dejar inmediatamente?
Hijo(a), ¿acaso no te das cuenta de todas las cosas en que andas enredado?, has un parón; evalúa tu vida, te darás cuenta por donde debes empezar, lo que tienes que dejar es el orgullo, el egoísmo, esas cargas inútiles Hebreos 12, 1-2. Así el pecado no será el impedimento para que me imites y me ayudes a convertir a otros con tu vida, sigue orando para que mi palabra haga eco en ti y en los demás.
Jesús: dame el saber desprenderme porque la cualidad más grande del ser humano es el desprendimiento, dice Juan Pablo II. Sé que así saldrá de mi un Sí, movido e impulsado por tu Santo Espíritu. Mamita María enséñanos a decir Sí.

Jueves 01
Beato Carlos de Foucauld
Isaías 26, 1-6 Salmo 118, 1.8-9.19-27
Mateo 7,21. 24-27


Hoy encuentro una razón más para creer en ti y comprometerme con tu obra y es que desde el bautismo y por designio de tu santa voluntad me has dado un nombre, identidad, dignidad, pues tienes toda autoridad, la que el Padre te da, por eso dice el Salmo 117, 14 “El Señor es mi fuerza”; se que al orar tu palabra ella me saca de apuros y me sostiene en mi debilidad.

¿Cómo no recurrir a ti, Señor, si con vos no tengo miedo? Eres mi roca firme y no tengo miedo a mis adversarios, contigo puedo vencer Juan 16, 33.

Que sea este tiempo de Adviento un caminar con humildad y prepararte mi corazón para que tu lo llenes aunque este en pañales, pobre, vacío, recíbelo es tuyo tienes toda autoridad sobre mí, sobre todos mis hermanos porque es cosa tuya y no de hombres.

Señor dame poder vivir en la luz, en la verdad, ser profeta de tu palabra; que hable con autoridad y sabiduría, tu Santo Espíritu me guíe.

Mamita María, te pedimos más fe para creer como tú.
¿Cuáles son mis miedos? Salmo 117,6

Viernes 02
Isaías 29, 17-24 Salmo 27,1.4, 13-14
Mateo 9, 27-31


El Señor es mi luz y mi salvación, ¡Que alegría que hayas sido tú, mi Jesús, quien me devolvió la luz! Es que un día, aquí en esta familia misionera Verbum Dei me diste vida nueva, no veía, hacía falta la fe para verte, como estos ciegos te seguía a tientas, tropezando, aunque muchos me daban la mano y me levantaban.

¿Quiénes eran los lazarillos que llevaban los ciegos? Hoy a mi lado hay muchos ciegos, muchos gritan: “queremos ver a Jesús” y eso me compromete para que en este tiempo favorable yo sea la que los lleve a tu luz, a tu presencia. La fe es vital para que Jesús haga su obra, es creer que tengo todo poder. Por eso caminar contigo Señor, es caminar en la luz.

¿Cuántas luces exteriores y cuántos en tinieblas? Y todo por no conocerte o no escucharte.

Hijo(a): arriésgate a ser luz en este tiempo para muchos que no tienen fe, pregúntate ¿Por qué se les apagó la fe?

Señor, hazme luz, estrella que guíe y conduzca a otros hacia a ti y también tengan la alegría que tú me has dado

Sábado 03
San Francisco Javier
Isaías 30, 19-21.23-26 Salmo 147,1-6
Mateo 9, 35 – 10, 1. 6-8


Gracias mi Señor porque de nuevo me llamas para ser tu discípulo para ser responsable de los que me confías a través de tu palabra pues veo muchos enfermos, ciegos, cansados, agobiados y sea quien los sane como tú lo has hecho conmigo.
Es ser compasivo, llegar pronto; es dar gratis lo que tú me has dado gratis. ¿Qué me has dado gratis? Mi vida, el don de la fe, el amor, la esperanza, la gracia de saber que te tengo, es creer que tengo poder, el poder de tu Santo Espíritu y el de tu palabra. Juan 14,13

Que así como tú me tendiste la mano cuando con humildad implore tú perdón y misericordia me sanaste y me diste vida.
¿Cómo no alabarte y darte infinitas gracias? Pues me reconstruiste, restauraste mi corazón.
Hijo(a): eso es lo que debes hacer con los que están heridos: vendales sus heridas, sánales con el bálsamo de la misericordia, el perdón, hazlo como yo, para que te asombres de lo que puedes hacer si crees en mí.
¿Quieres ser mi discípulo(a)? Yo le respondo, si Señor dame la capacidad de asombrarme por confiar en mi.

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