miércoles, diciembre 3

TALLER PARA JÓVENES SEGUNDA PARTE

b. Hospitalidad: deber de solidaridad humana y de caridad cristiana

Como jóvenes, nuestro cotidiano vivir se desempeña en un medio donde la ley condiciona todas las posibilidades de un mejor bienestar y equidad para la clase menos favorecida. Siendo conscientes de esta realidad, nosotros como VOLJUVISTAS encontramos la necesidad de brindar nuestro servicio en miras a la búsqueda personal del desarrollo y la realización como personas, además de brindar un espacio para que las personas en condiciones menos favorables sientan -ellas mismas- la necesidad de re dignificar sus vidas y otorgarles un nuevo sentido, en el que el desarrollo, -pese a la situación sociocultural y económica actual – sea fruto de sus propias aspiraciones y esfuerzos.

Una de las maneras en que podemos lograr este objetivo consiste en multiplicar residencias y hogares que acojan sobre todo a jóvenes. Esto para protegerles de la soledad, el sentimiento de abandono y la angustia, que destruyen sobre todo los valores, para ponerles al abrigo de doctrinas subversivas y de tentaciones agresivas que les asaltan ante el recuerdo de tanta "miseria inmerecida"; pero sobre todo, para ofrecerles, con el calor de una acogida fraterna, el ejemplo de una vida sana, la estima de la caridad cristiana autentica y eficaz y el precio de los valores espirituales aprendidos en el hogar, incambiables (como se deben mantener) y en pro de fortalecer el espíritu de servicio. También es esta la posibilidad de brindar una manera de asumir la responsabilidad de la dignificación de sus vidas.

Básicamente, es contribuir a nuestro propio desarrollo en el cual somos responsables todos como personas y como pueblo, desde nuestro hogar y desde VOLJUVI, como movimiento que busca el alivio transitorio de los más necesitados, y especialmente, atraer, motivar y compartir con nuestros hermanos en CRISTO la bella tarea de evangelizar y extender a todos los lugares el carisma vicentino que nos ha visto crecer verdaderamente como personas y además que tanto nos caracteriza.

ü Piensen en grupo otras maneras de realizar una propuesta a nivel local para ayudar a quienes más lo necesitan a asumir el desarrollo de sus propias vidas y darles un nuevo significado para que encuentren mayor sentido en la vida. Para hacer esto realicen un estudio de las necesidades que se presentan en sus comunidades y la manera en ustedes pueden contribuir.

c. Vocación al crecimiento

En los designios de Dios, cada hombre está llamado a desarrollarse, porque toda vida es una vocación. Desde su nacimiento, ha sido dado a todos como un germen, un conjunto de aptitudes y de cualidades para hacerlas fructificar: su floración, fruto de la educación recibida en el propio ambiente y del esfuerzo personal, permitirá a cada uno orientarse hacia el destino, que le ha sido propuesto por el Creador. Dotado de inteligencia y de libertad, el hombre es responsable de su crecimiento, lo mismo que de su salvación.. Ayudado, y a veces estorbado, por los que lo educan y lo rodean, cada uno permanece siempre, sean las que sean las circunstancias en las que se involucre, el artífice principal de su éxito o de su fracaso: por solo el esfuerzo de su inteligencia y de su voluntad, cada hombre puede crecer en humanidad, valer más, ser más.[2]

Ahora, no se trata solo de vencer el hambre, ni siquiera de hacer retroceder la pobreza, el combate contra la miseria, urgente y necesario es insuficiente. Se trata de construir un mundo donde todo hombre, sin excepción de raza, religión o nacionalidad pueda vivir una vida plenamente humana, emancipado de las servidumbres que le vienen de parte de los hombres y de una naturaleza insuficiente dominada; un mundo donde la libertad no sea una palabra vana.

Lo anterior exige mucha generosidad, innumerables sacrificios y un esfuerzo sin descanso. A cada un@ nos corresponde examinar nuestra conciencia, que tiene y aclama una nueva voz para nuestra época.

Pero este deber de solidaridad, no solo se limita a las personas, es también de los pueblos, puesto que los ya desarrollados están en la obligación de ayudar a los pueblos en vías de desarrollo; y para poder colocar en práctica esta enseñanza conciliar una población siendo la primera beneficiaria de los dones otorgados por la Providencia como fruto de su trabajo no puede pretender reservar sus riquezas para su uso exclusivo, antes por el contrario debe producir más y mejor a la vez para dar a sus súbditos un nivel verdaderamente humano y para contribuir al desarrollo solidario de la humanidad.

ü Ya pensaste cuáles son las necesidades de la comunidad en la que vives. Sobre las tuyas… ¿ya pensaste?

ü ¿Qué es en lo que debes tener un mejor desarrollo? ¿Qué debes desarrollar?

ü ¿Hay algo que no te permite realizarte como persona, que no te permite avanzar?

ü Saca un espacio para pensar en ti y pregúntate por tus propias necesidades

d. Pistas y compromiso

En ésta marcha, todos somos solidarios. La hora de la acción ha sonado ya: la supervivencia de tantos niños inocentes, el acceso a una condición humana de tantas familias desgraciadas, la paz del mundo, el porvenir de la civilización están en juego.

Así que MANOS A LA OBRA VOLJUVISTAS. Y si bien es cierto que no podemos cambiar el mundo nosotros solos, si podemos contribuir enormemente desde nuestras localidades mejorando la calidad de vida de aquellas personitas tan especiales y que son NUESTRO PRÓJIMO con nuestros principios, carisma, obras y algo de sacrificio al solidarizarnos con ellos.

ÁNIMO!! Tenemos la plana mayor a nuestro favor. ¡CRISTO VIVE, ANÚNCIALO!

Al igual que nuestros patrones (Vicente y Luisa) no actuaron solos, pues con su comunidad, con sus jóvenes, adultos y con los mismos pobres pudieron realizar la obra evangelizadora defendiendo a los débiles y propiciando el acercamiento de las diferentes clases sociales: VOLJUVI tampoco actúa solo, en cada comunidad VOLJUVISTA(localidad) es posible crear lazos de fraternidad por medio del seguimiento a Jesús, al estilo de Vicente y Luisa, alimentándonos con la palabra de Dios y creando el sentido de pertenencia a la parroquia, a la iglesia, donde se asume el compromiso personal y ya como grupo el compromiso solidario.

Compromisos:

1. Al ser conocedores de la situación que tanto nos conmueve y al tomar conciencia del tema:

ü ¿Qué sientes, qué llamado te hace la encíclica?

ü ¿Qué virtudes o cualidades consideras poner al servicio ante esta situación que vivimos?

ü ¿Estás dispuesto a sostener con tus obras en favor de los demás pobres?

ü Ya saben de manera personal cuales son las necesidades que hay en la comunidad y las virtudes que cada uno pueden aportar a favor de ellas ¿de qué manera lo harán? ¿qué pueden hacer de forma grupal?

Recuerden que la caridad debe ser organizada y que el servicio debe ser afectivo y también efectivo

2. Te invitamos a que te informes más sobre esta problemática al leer las encíclicas:

Populorum Progressio y Rerum Novarum.


Para que nuestros pueblos en Él tengan vida

“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida” (Jn 16,4)

  1. "¿Dónde habitas?"

La palabra “discípulo” significa “aprendiz” o “seguidor”. La palabra “apóstol” se refiere a “uno que es enviado”. Mientras Jesús estuvo en el mundo, los doce fueron llamados discípulos. Los 12 discípulos siguieron a Jesucristo, aprendieron de ÉL, y fueron entrenados por Él. Después de la resurrección y ascensión de Jesús, Él envió fuera a sus discípulos (Mateo 28:18-20; Hechos 1:8) para convertirse en Sus testigos. Entonces ellos fueron conocidos como los doce apóstoles. Sin embargo, aún cuando Jesús estaba todavía en el mundo, los términos discípulos y apóstoles fueron utilizados indistintamente, mientras eran entrenados y enviados por Jesús.


Los doce discípulos/apóstoles originales están registrados en Mateo 10:2-4, “Los nombres de los doce apóstoles son:

Simón, llamado Pedro ("piedra" sobre la cual se edifica la Iglesia, hermano de Andrés, era pescador en Betsaida de Galilea. Fue condenado al suplicio de la cruz, pero considerándose indigno de ser crucificado como su Maestro, pidió ser clavado cabeza abajo, murió hacia el año 67),

Andrés (primero en ser llamado por Jesús al ministerio apostólico, y hermano carnal de Pedro, cuya profesión de pescador compartían.. Introduce a su hermano en el seguimiento de Cristo, muerte crucificado en Patrás de Acaya, en Grecia, alrededor del año 60);

Jacobo hijo de Zebedeo (llamado también Santiago, hijo de Zebedeo y Salomé, es llamado "el Mayor" para distinguirlo del otro Santiago, hijo de Alfeo. Viaja a España, allí habría anunciado el Evangelio y organizado la Iglesia. De vuelta en Jerusalén, según los Hechos de los Apóstoles, Herodes Agripa lo mandó ejecutar (Hech. 12, 1-2); esto ocurrió alrededor del año 42 ó 44, en las cercanías de la fiesta de Pascua, Después de la muerte, según la tradición, su cuerpo fue llevado de nuevo a España)

Juan ("el discípulo amado", autor del Cuarto Evangelio, tres Cartas, y el Apocalipsis. Pescador de Betsaida, hijo de Zebedeo fue echado (ya cerca de los noventa años de edad) al aceite hirviendo cerca de la Puerta Latina, murió a finales del siglo I)

Felipe (era de Betsaida, invita a Natanael a conocer a Jesús, murió crucificado tras haber sido lapidado.)

Bartolomé (descendiente hebreo, era de Galilea, llamado también Natanael, fue decapitado, de acuerdo a otros desollado vivo y luego crucificado, con la cabeza hacia abajo, por ordenes de Astyages, por haber convertido a su hermano Polymus al cristianismo, Rey de Armenia.),

Tomás (el mellizo, era arquitecto, y habría sido invitado por un rey de la India (Gundafar) a levantarle un palacio. Tomás recibe el dinero para la construcción y lo distribuye entre los necesitados. Cuando el rey quiere ver el palacio, Tomás le anuncia que, al dar el dinero a los pobres, le edificó al monarca un palacio en el cielo. El rey, irritado, lo arroja en prisión, pero más tarde lo perdona. A raíz de este episodio legendario Murió, según la tradición, atravesado por una lanza, recordado especialmente por su "incredulidad”).

Mateo el publicano (recaudador de impuestos, fue llamado por Jesús cuando se encontraba sentado a la mesa de recaudación de impuestos, autor del primer Evangelio, Por oponerse al matrimonio del rey Hirciaco con su sobrina Ifigenia, que se había hecho cristiana por la predicación del Apóstol, sufrió el martirio. Fue muerto a filo de espada, según la tradición, cuando oraba después de misa al pie del altar).

Jacobo hijo de Alfeo (conocido como Santiago el Menor, líder de la comunidad, al que Pedro había mandado anunciar su liberación, primer Obispo de Jerusalén, apedreado hasta morir).

Lebeo, por sobrenombre Tadeo (autor de una Epístola canónica, en la que se presenta a sí mismo como "servidor de Jesucristo", y "hermano de Santiago" (el Menor) predicó el Evangelio en Mesopotamia y luego marchó con Simón a Persia donde sufrió el martirio).

Simón el cananita (apodado el Zelote o el Cananeo predicó el Evangelio en Egipto, sepultado en Persia, donde había sido muerto con su compañero San Judas, cortado con una sierra de leñador por los adoradores del sol en Persia)

Judas Iscariote, (traidor quien dirigió a los guardias que arrestaron a Jesús y les indicó quién era besándole. Por su traición fue recompensado con treinta denarios, pero al poco tiempo se arrepintió de sus actos, intentó devolver las monedas a los sacerdotes que se las habían dado, y al no aceptarlas éstos, las arrojó en el templo. Luego, desesperado ante la magnitud de su delación, se suicidó ahorcándose de un árbol.

Matías (fue elegido por los Once, encabezados por Pedro, "para desempeñar el ministerio del apostolado", en el lugar "dejado por Judas) (Hechos 1:20-26). Algunos maestros bíblicos “invalidaron” a Matías como miembro de los 12 apóstoles, y en su lugar creyeron que el apóstol Pablo fue elegido por Dios para reemplazar a Judas Iscariote como el doceavo apóstol.

Los doce discípulos/apóstoles fueron hombres ordinarios, a quienes Dios utilizó de una manera extraordinaria. Entre los 12 había pescadores, un cobrador de impuestos y un revolucionario. Los Evangelios registran las constantes caídas, luchas y dudas de estos doce hombres que siguieron a Jesucristo. Después de ser testigos de la resurrección y ascensión de Jesús al Cielo, el Espíritu Santo transformó a los discípulos / apóstoles en poderosos hombres de Dios, quienes “trastornaron al mundo entero” (Hechos 17:6). ¿Cuál fue el cambio? Los 12 apóstoles / discípulos “habían estado con Jesús” (Hechos 4:13).

¡Ojalá se diga lo mismo de nosotros los Voljuvistas!

  1. “Vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mí” (Gal 2,20)

Ser discípulo y misionero son elementos esenciales en la naturaleza propia del cristiano y en especial la de todo voljuvista. Se es cristiano porque, a través del bautismo y de la fe se sigue a Jesús. El creyente, en y con la Iglesia, en una creciente configuración con Cristo da testimonio y lo anuncia con su vida, con sus obras y con sus palabras en un mundo que le rechaza, cada vez más, una sólida referencia a la trascendencia, a lo eterno y a la verdad.

Ser cristiano consiste básicamente en ser seguidor de Jesús, ser discípulo y discípula de él. Por ello, el tema del discipulado de Jesús es de fundamental importancia para este gran movimiento, para la Familia Vicentina. Las agudas diferencias que existen en la sociedad nos invitan a trabajar con mayor empeño en ser discípulos, que sabemos compartir la mesa de la vida, mesa de todos los hijos e hijas del Padre, mesa abierta, incluyente, en la que no falte nadie. Por eso reafirmamos nuestra opción preferencial y evangélica por los pobres.

Nos comprometemos a defender a los más débiles, especialmente a los niños, enfermos, discapacitados, jóvenes en situaciones de riesgo, ancianos, presos, migrantes, debemos velar por el respeto al derecho que tienen los pueblos de defender y promover los valores subyacentes en todos los estratos sociales, debemos contribuir para garantizar condiciones de vida digna: salud, alimentación, educación, vivienda y trabajo para todos. La fidelidad a Jesús nos exige combatir los males que dañan o destruyen la vida, como el aborto, las guerras, el secuestro, la violencia armada, el terrorismo, la explotación sexual y el narcotráfico. Por esto tomar nuestra cruz cada día significa entregarle a Jesús nuestro tiempo, todo nuestro tiempo. El tiempo es vida. Si le damos a Jesús su tiempo, le estamos dando nuestra vida. La vida es tiempo y el tiempo es vida. El tomar nuestra cruz cada día significa darle a Jesús las 24 horas cada día, y cada hora significa 60 minutos, y cada minuto significa 60 segundos.

Así pues quien excluye a Dios de su horizonte, falsifica el concepto de “realidad” y, en consecuencia, sólo puede terminar en caminos equivocados y con recetas destructivas. Sólo quien reconoce a Dios, conoce la realidad y puede responder a ella de modo adecuado y realmente humano. El discípulo, fundamentado así en la roca de la palabra de Dios, se siente impulsado a llevar la buena nueva de la salvación a sus hermanos. Discipulado y misión son como las dos caras de una misma medalla: cuando el discípulo está enamorado de Cristo, no puede dejar de anunciar al mundo que sólo Él nos salva. En efecto, el discípulo sabe que sin Cristo no hay luz, no hay esperanza, no hay amor, no hay futuro.

  1. “Id por todo el mundo y proclamad la buena nueva a toda la creación” (Mc 16, 15)

El encuentro más importante y decisivo en la vida de los Discípulos que los había llenado de luz, de fuerza y de esperanza fue: el encuentro con Jesús, su roca, su paz, su vida. Así nos ocurre también a nosotros al mirar la realidad de nuestros pueblos y de nuestra Iglesia, con sus valores, sus limitaciones, sus angustias y esperanzas. Mientras sufrimos y nos alegramos, permanecemos en el amor de Cristo viendo nuestro mundo, tratamos de discernir sus caminos con la gozosa esperanza y la indecible gratitud de creer en Jesucristo. Él es el Hijo de Dios verdadero, el único Salvador de la humanidad. La importancia única e insustituible de Cristo para nosotros, para la humanidad, consiste en que Cristo es el Camino, la Verdad y la Vida. “Si no conocemos a Dios en Cristo y con Cristo, toda la realidad se convierte en un enigma indescifrable; no hay camino y, al no haber camino, no hay vida ni verdad”

Entonces el llamado es a ser discípulos-misioneros y, nos exige una decisión clara por Jesús y su Evangelio, coherencia entre la fe y la vida, encarnación de los valores del Reino, inserción en la comunidad y ser signo de contradicción y novedad en un mundo que promueve el consumismo y desfigura los valores que dignifican al ser humano. En un mundo que se cierra al Dios del amor…

¡Somos una comunidad de amor, no del mundo sino en el mundo y para el mundo!

En América Latina, la mayoría de la población está formada por jóvenes. A este respecto, debemos recordar que nuestra vocación consiste en ser amigos de Cristo, sus discípulos, centinelas de la mañana, como solía decir Juan Pablo II. Los jóvenes no tienen miedo del sacrificio, sino de una vida sin sentido. Somos sensibles a la llamada de Cristo que nos invita a seguirle. Podemos responder a esa llamada como sacerdotes, como consagrados y consagradas, o como padres y madres de familia, dedicados totalmente a servir a nuestros hermanos con todo nuestro tiempo y capacidad de entrega, con nuestra vida entera. Los jóvenes afrontamos la vida como un descubrimiento continuo, sin dejarnos llevar por las modas o las mentalidades de los demás, sino procediendo con una profunda curiosidad sobre el sentido de la vida y sobre el misterio de Dios, Padre creador, y de Dios Hijo, nuestro redentor dentro de la familia humana. Debemos comprometernos también en una continua renovación del mundo a la luz de Dios. Más aún, debemos oponernos a los fáciles espejismos de la felicidad inmediata y de los paraísos engañosos de la droga, del placer, del alcohol, así como a todo tipo de violencia.

La única salvación que tenemos los creyentes, de la deshidratación espiritual y de convertirnos en un cadáver religioso andante, es el discipulado.

  1. Señor: “hazme un radical”

Pidámosle a Dios nuestro maestro que nos ayude a ser verdaderos discípulos, que nuestros actos reflejen lo que realmente somos: Voljuvistas de corazón que comulgamos con sus enseñanzas y que nos haga entender que asi no podamos hacer milagros, que si seamos aquel joven que el evangelista Juan nombra en su texto que aporta cinco panes y dos peces.

Y no olvidemos a María la madre del maestro, de nuestro maestro. Para que así como ella siguió los pasos de su propio hijo nosotros podamos ver en ella una verdadera discípula digna de imitar.

  • Por eso, compañer@s Voljuvistas los invitamos para que amplíen el estudio sobre esta importante tema y para ello los remitimos al Documento de APARECIDA de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe (CELAM) que lo pueden descargar de la página www.celam.org

  • Dividan el grupo en dos subgrupos y dividan los siguientes textos biblicos.

Mt 4,18-22 Mt 9,9-13 Mt 10,2-4 Mt 10,38 Mt 10:2-4

Mc 1,16-20 Mc 2,13-17

Lc 5,2-32 Lc 6,12-16 Lc 14,27

Jn 1,42-51, Jn 1,35-51

Luego de hacer una buena lectura de éstos, cada subgrupo debe en una cartelera crear una sopa de letras con mínimo 20 palabras que se intercambiaran para su respectiva realización, por último todo el grupo compartirá la experiencia.

· Todo el grupo incluyendo a su asesor (a) buscar un lugar en su localidad especialmente el campo para que todos juntos realicen una salida en la que harán una reunión al estilo de Jesús, llevarán algo de comida que puedan compartir y vivirán aquel momento como Jesús lo vivió con sus discípulos.

Jesús fue pobre, porque nos quiso mostrar una auténtica manera de ser persona

Miren como lo reconocerán: hallarán a un niño recién nacido,

Envuelto en pañales y acostado en un pesebre”

Lc. 2, 12

A. Lee el siguiente texto para preparar el taller y poder orientar a tus compañeros de grupo en el estudio de este tema.

1. Los pobres nuestros amos y señores

Para abordar este taller es importante tener en cuenta que partimos de tres maneras de mirar al pobre:

· Pertenecen al grupo o clase social de los pobres (Visión sociológica)

· Todos son seres humanos (visión antropológica)

· Son hijos de Dios (visión evangélica)

Visión sociológica del pobre

a) ¿Quién es el pobre?

Es quien carece de bienes, la carencia es negativa. La pobreza se siente cuando se es consciente de la carencia.

b) Causas de la pobreza

ü La naturaleza, el destino o Dios

ü Mala voluntad de las personas

ü Sistema económico

c) Consecuencias de esta manera de ver al pobre

ü Define al pobre por lo negativo, por eso no le da identidad. El pobre es definido por las carencias

ü Esta manera de concebir al pobre ha determinado en su gran mayoría las obras sociales. (obras de beneficencia) POBRE = POBRECITO

ü El objetivo es que el pobre salga de la pobreza

ü El pobre debe ser liberado. Se le debe liberar aunque no quiera

ü El pobre no vale como pobre, porque no tiene una identidad. Se confunden las maneras de darle valor

ü En el plano Cristiano, el pobre vale, porque en él encuentro a Jesús, pero el pobre debe valer por ser pobre.

d) Juicio Crítico

ü Se produce una crisis en las obras sociales, pues crean dependencia, se ha creado una idea de mendigo, todo se le debe

ü Nadie debe sentirse afortunado por tener “lo normal” lo que todo el mundo debería tener

ü Este concepto quita identidad al pobre, toda promoción del pobre es inaceptable, pues implica hacerse rico. El modelo de persona que hay es hacerse rico: si ser pobre es malo, lo bueno es ser rico, todo el valor del pobre está en llegar a ser rico.

Visión antropológica del pobre

a) ¿Quién es el pobre?

Ser pobre es una manera de ser persona, que surge de unas carencias. No hay diferencias en las carencias, porque todas las carencias tienen una base material y una espiritual. “Lo necesario (material)” es relativo, por tanto no se habla de carencia de lo necesario. Teniendo esto en cuenta la pobreza absoluta es imposible y sería aplicable sólo a los muertos.

Si buscamos la promoción del pobre, debemos ayudarlos a que descubran que sí pueden y que sí tienen

Aunque se colme al pobre de lo material, con ello no se recupera su dignidad. El SER no está determinado por el TENER: la promoción humana tiene que ser material porque se ES PERSONA NO para SER PERSONA

b) El mundo del pobre

Es la manera como a través de las carencias se mira a sí mism@, a los otros, a la naturaleza y a Dios. Esta manera de mirar la vida tiene valores y anti valores. En el siguiente cuadro podemos observar las principales características del pobre:

Características del Pobre

Característica

Valor

Anti valor

Sentido de la gratuidad y de la fiesta: Gratuidad: Se descubre que lo más importante para dar al otro es la persona, la persona se revela a través de lo que hace y tiene.

Fiesta: Relación humana que expresa que es más importante la relación (amor-amistad) que lo material.

La pobreza permite descubrir el valor único de la persona, lo mejor que se puede aportar al otro es la propia persona.

No se tiene en cuenta el significado de los bienes materiales para la persona, que son esenciales para su realización.

Se valora tanto la persona, que se termina desvalorando lo material.

Aceptación de la realidad: Es fuente de la salud psíquica de la persona. Está unida a las carencias.

El pobre como no tiene acepta lo que “venga”.

No se siente aplastado por la realidad y tiene la posibilidad de utilizar todo lo que tiene. Tiene otras cosas.

Resignación, pasividad y conformismo.

Sentido del otro y de Dios: La auténtica relación con el otro solo se da cuando no está mediada por el tener. No tener, permite descubrir que el otro posibilita realizarse como persona por ser otro.

Compartir, solidaridad, hospitalidad

Dificultad de afirmarse frente al otro como persona.

Sentido de la persistencia: Hay una “conciencia inconsciente del tener”: la gente descubre que necesita, pero como lo tiene, no le hace falta.

“Para el pobre todo es importante, pero nada es necesario”

Sólo a través de la pobreza, puede surgir la fuerza de la vida

Testarudez

Sentido del espacio y del tiempo: El pobre debe centrarse en lo inmediato desde el punto de vista de las personas y del tiempo. Está centrado en el presente y en lo que llega de inmediato.

Pasado: es muy doloroso para recordarlo

Futuro: no lo tiene claro

Presente: es lo inmediato.

Lo único que se tiene es el hoy. “Lo que tengo es mi presente”.

Olvido del pasado y la no comprensión del futuro.

c) Destrucción del pobre

La pobreza siempre ha sido vista como una destrucción. Lo material es donde aparece más clara la destrucción:

Por no tener dinero:

ü No vale. Valer: Toca la relación con sí mism@s y los otros

ü No puede. Poder: Toca la capacidad de acción de la persona

ü No sabe. Saber: Toca la actividad intelectual, que es fundamental para el dominio de la realidad. No saber hace a la persona esclava de los que sí saben

ü No tiene. Tener: Toca la relación con los bienes materiales, “si no tengo no soy”

ü No es. Ser: Toca la Identidad, es la desvaloración de su conciencia.

Sólo se vencen las carencias, cuando se toma conciencia de lo que sí se tiene. Todas las carencias despiertan unas no carencias de las que el pobre no es consciente: vale, puede, sabe, tiene y ES en otras cosas, en otro sentido.

d) Juicio crítico

ü Esta manera de ver al pobre recupera su identidad. Lo define por lo que es, no por lo que carece. Lo que carece aparece como tarea

ü Permite guiar nuestra acción hacia el pobre para ayudarlo a ser más persona

ü Responde a la pregunta de cómo ayudar al pobre: hacerse como los pobre, que el pobre no se desclase, que el pobre se haga sujeto

ü Este concepto de pobre busca su modelo en el mismo pobre

ü Este concepto de pobre ayuda a recuperar y entender la existencia del rico. (Ser rico desde el punto de vista sociológico es poseer bienes; desde el punto de vista antropológico es una manera de ser persona que surge de las tenencias.

Visión evangélica del pobre

a) Jesús se hizo pobre como los pobres. Valor de la referencia a Jesús

La referencia a Jesús no tiene un valor ético (hay que ser como Jesús), tiene un valor existencial. Este valor existencial se centra en la condición humana y en una singularidad concreta que revela una orientación y unos valores que tiene todo el mundo, pero que se expresan de diferente manera.

Jesús se identificó con nuestra condición humana, no nosotros con él. Jesús asumió completamente la condición humana con el mal, que es diferente al pecado (que Jesús no asumió) ÉL nos brinda la posibilidad de que el mal no nos lleve al pecado. ÉL llegó al mundo y se colocó entre la masa del pueblo, no perteneció al grupo de los poderosos, porque no quiso.

Jesús nos ofrece una manera de ser personas.

Nuestro interés no es ser como los pobre, es Jesús

y como Jesús tuvo una existencia pobre, entonces

debemos ir donde ellos a que nos enseñen.

b) Significado de la existencia humana de Jesús

La existencia pobre de Jesús le permitió revelar y expresar los valores auténticamente humanos. La lucha de Jesús contra la destrucción del pobre no fue para quitarle las necesidades, sino para hacer que recuperara su dignidad.

B. Jesús nos invita a aprender del pobre

Los pobres son personas con unos valores, que como VOLJUVISTAS debemos que aprender a descubrir, pues nuestro servicio hacia ellos no debe estar situado de manera que somos nosotros quienes tenemos algo que a ellos les falta, sino desde la perspectiva de aprendices, valorando las enseñanzas que nos brindan para nuestra propia vida.

En la medida en que comprendamos esto, encontraremos un mayor sentido en el servir a los otros y podremos pensar que ayudar a los pobre no es un llamado a quitarles la pobreza, sino a brindarles algunos elementos para que por si mism@s descubran sus grandes riquezas.

Somos jóvenes con fuerza infatigable, enviados para evangelizar en cualquiera de los contextos en los que nos movemos, nuestro estilo de vida nos permite tener mente abierta y deseo de constante formación para saber cómo brindar al otro lo que necesita y para ello es fundamental identificar las necesidades, pues no siempre lo que ofrecemos al otro es lo que necesita.

C. Jesús te invita a hacerte pobre

La invitación que se nos hace a través de esta mirada del pobre es a conocerlo y reconocer lo que podemos aprender de ellos para ser auténticas personas.

Piensa y responde con total sinceridad las siguientes preguntas de manera personal, luego hagan una plenaria donde cada un@ exprese lo que concluye acerca de su propia experiencia de servicio.

ü ¿En qué momentos he participado de la destrucción del pobre a cualquiera de los niveles arriba mencionados?

ü ¿He logrado ver los valores del pobre? ¿En qué momentos?

ü ¿De qué manera puedo ayudar al pobre a recuperar su dignidad y darse cuenta de sus valores y capacidades?

D. Atrévete…

El compromiso implica acción, ahora que conocen todo lo que es posible de brindar al pobre:

ü Piensen que acciones concretas pueden realizar en grupo para ayudar a una persona o grupo de personas a redescubrir su dignidad

ü Dividan el grupo en pequeños subgrupos, salgan a la calle, a un lugar que conozcan y hablen con personas pobres, pregunten por sus experiencias de vida, sus dificultades, sus momentos de felicidad, familia…

ü En plenaria (ya en reunión de grupo) discutan que pudieron aprender del contacto con estas personas.

Pues conocéis la generosidad de nuestro Señor Jesucristo, el cual, siendo rico, por vosotros se hizo pobre a fin de que os enriquecierais con su pobreza

2 Cor. 8, 9



[1] Mayor toma de conciencia, numeral 9, Populorum Progressio

[2] Vocación al desarrollo, numeral 15, Populorum Progressio

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