lunes, febrero 25

ENCUENTRO REGIONAL JMV Y VJV HUILA-TOLIMA Y TIERRADENTRO


LECTIO DIVINA – II DOMINGO CUARESMA - C ESTE ES MI HIJO, ESCÚCHENLO


“Tú tienes palabras de vida, Ciclo “C”;
obras completas de San Vicente de Paúl.; 
LA PALABRA HOY: Génesis 15,5-12.17-18; Salmo 26; Filipenses 3,17-4,1; Lucas 9,28-36.
Ambientación: Para toda la cuaresma: un camino de papel. Una flecha grande de papel con la inscripción: “hacia la Pascua”. Vela grande con una imagen de Cristo Resucitado o Señor de la Misericordia.
Cantos sugeridos: Tan cerca de mí. Jesús estoy aquí.

AMBIENTACIÓN:  
Jesús, en medio del camino hacia Jerusalén, donde le espera la muerte, muestra su rostro luminoso, el de Hijo de Dios. Hoy también nosotros ponemos nuestra confianza en el Señor crucificado y resucitado. Esta confianza es la que nos mantiene firmes a pesar de los obstáculos del camino.

1. Oración inicial

Señor Jesús,
en estos días de cuaresma,
danos también a nosotros la gracia
que diste a Pedro, Santiago y Juan,
de conocerte vivencialmente,
para que viendo tu manifestación
y reconociendo el testimonio
que el Padre dio de ti,
reconociéndote como su HIJO elegido,
te escuchemos y te sigamos,
asumiendo tus enseñanzas,
haciendo nuestro tu estilo de vida,
viviendo a tu manera.
Regálanos la gracia de encontrarte
vivo y presente en tu palabra escrita,
para que cada vez te conozcamos más
y hagamos vida lo que Tú nos has dejado en ella.
Ayúdanos a vivir lo que nos pides
amando como Tú,
teniendo tus mismos sentimientos y actitudes.
Que así sea.

I. LECTIO ¿Qué dice el texto? – Lucas 9,28-36


Motivación: En el camino hacia la cruz, Jesús quiere animar a sus discípulos y les manifiesta su verdadera identidad. Pedro, Santiago y Juan, en representación de todos nosotros, reciben una invitación: Subir a la montaña. Encarar el camino de la vida en compañía de Jesús. Sentirle cercano, convivir con Él, escucharle, transformará nuestra vida y nos hará ver con otros ojos la realidad. Escuchemos:

Forma de leerlo:
1.    Proclamar el texto en voz alta (todos de pie).
2.    Cada uno puede leer en voz alta el versículo que más le llamó la atención (sentados).

Preguntas para la lectura:

·    ¿A qué discípulos invita Jesús a tener esta experiencia de la transfiguración? ¿A dónde van?
·      ¿Qué sucede con Jesús? ¿Cómo se describe su transformación? ¿Cómo reacciona Pedro?
·     ¿De qué hablaban Jesús, Moisés y Elías? ¿A quiénes representan estos dos personajes del Antiguo Testamento?
·       ¿Cuál es el mandato que reciben los discípulos? ¿De dónde procede la voz?
·       ¿Cómo termina la escena?


Otros textos bíblicos para confrontar: Mateo 17,1-8; Marcos 9,2-10; Marcos 5,37; Marcos 14,40; Marcos 16,5.

II. MEDITATIO ¿Qué me dice? ¿Qué nos dice el Texto?



Motivación: Nosotros queremos tomar en serio la invitación de Dios: Este es mi Hijo elegido, escúchenlo. Por eso la Iglesia, nos anima a contemplar el rostro luminoso de Jesús, aunque muchas veces esté velado por la sombra oscura de la cruz.
·         Dios Padre nos pide escuchar a su HIJO, ¿de qué manera lo hago?, ¿cuál es mi actitud en este sentido?
·         Escuchar es obedecer, siendo así, aquello que sé del Señor, su Palabra, ¿es para mí norma de vida y de conducta o es solo información? A lo largo de mi día a día, ¿busco iluminar mis actitudes y mi manera de ser con lo que el Señor quiere y espera de mi?, ¿cómo?
·   ¿Cómo me ayudan los momentos de transfiguración ante las dificultades que a veces encuentro en mi seguimiento de Jesús?

Luego de un tiempo de meditación personal, compartimos con sencillez nuestra reflexión, lo que el texto ME dice a mi propia realidad y situación personal.

III. ORATIO ¿Qué le digo al Señor motivado por su Palabra?


Motivación: Como Jesús, vamos a subir al monte donde podemos orar y experimentar la presencia de Dios. Queremos que la oración transforme nuestra vida y nuestro compromiso, para que manifestemos en nosotros la gloria de Dios.

·     Luego de un tiempo de oración personal, podemos compartir en voz alta nuestra oración, siempre dirigiéndonos a Dios mediante la alabanza, la acción de gracias o la súplica confiada.
·      Se puede, también, recitar el salmo responsorial que corresponde a este domingo (Salmo 26).


IV. CONTEMPLATIO ¿Qué me lleva a hacer el texto?


Motivación: Para san Vicente, Jesús es el esplendor del Padre, la luz que ilumina a toda persona, la imagen perfecta del hombre nuevo, de la mujer nueva. Por eso nos invita a contemplarlo:

Miremos al Hijo de Dios: ¡qué corazón tan caritativo! ¡qué llama de amor! Jesús mío, dinos, por favor, qué es lo que te ha sacado del cielo para venir a sufrir la maldición de la tierra y todas las persecuciones y tormentos que has recibido. ¡Oh Salvador! ¡Fuente de amor humillado hasta nosotros y hasta un suplicio infame! ¿Quién ha amado en esto al prójimo más que tú? Viniste a exponerte a todas nuestras miserias, a tomar la forma de pecador, a llevar una vida de sufrimiento y a padecer por nosotros una muerte ignominiosa; ¿hay amor semejante? ¿Quién podría amar de una forma tan supereminente? (XI, 555)

·    Cuaresma: un tiempo para SUBIR: dedicar un buen tiempo a la contemplación de Jesús mediante la oración. Un tiempo para BAJAR: qué acciones puedes realizar esta semana para “transfigurar” tu realidad personal, familiar, comunitaria…?

Oración final

PADRE BUENO, danos tu Espíritu Santo
para escuchar tu HIJO…
para conocerte siempre más…
para aprender de tu HIJO a amar sin condiciones…
para realizar tu proyecto de amor…
para manifestar el amor que nos tienes…
para darte a conocer con nuestra vida…
para dar testimonio de ti…
para anunciar tu Buena Nueva…
para encontrar en ti la vida…
para ser instrumentos de tu amor…
para vivir de acuerdo a tu voluntad…
para hacer vida las Escrituras…
para proclamar que solo Tú eres Dios…
para que en ti encontremos vida y salvación…
para imitar a tu HIJO… AMÉN.

viernes, febrero 15

LECTIO DIVINA – I DOMINGO CUARESMA - C NO TENTARÁS AL SEÑOR, TU DIOS

“Tú tienes palabras de vida, Ciclo “C”;
 obras completas de San Vicente de Paúl

LA PALABRA HOY: Deuteronomio 26,4-10; Salmo 90; Romanos 10,8-13; Lucas 4,1-13
Ambientación: Para toda la cuaresma: un camino de papel. En él ponemos símbolos de las tentaciones de Jesús o frases: dinero, poder, fama.
Cantos sugeridos: Nos has llamado al desierto; Caminaré en presencia del Señor.

AMBIENTACIÓN:  
Iniciamos la Cuaresma, tiempo de prueba y esfuerzo en el camino de maduración hacia la Pascua, tiempo de gracia para experimentar al Dios liberador en la vida. Jesús es el Señor que salva y libera, por eso fue capaz de superar la prueba de la tentación gracias a la fuerza del Espíritu y de mantenerse libre ante otros “señores”.

1. Oración inicial

Señor Jesús,
Tú que lleno del Espíritu Santo,
fuiste llevado al desierto,
y allí el diablo buscó seducirte,
tentándote, buscando desviarte de tu misión,
te pedimos que estos días de cuaresma
nos ayudes a mirar nuestra vida
y asi ser conscientes de las tentaciones
que cada uno de nosotros tenemos
y que iluminados por tu Espíritu Santo
tengamos su ayuda para que como Tú
podamos vencer todo aquello
que nos aleja y separa de ti.
Ayúdanos Señor,
y danos tu gracia para ser fuertes en los momentos
y en las circunstancias de tentación,
ayúdanos a ser fieles como lo fuiste Tú.
Que así sea.

I. LECTIO ¿Qué dice el texto? – Lucas 4, 1-13


Motivación: Lucas en su relato de las tentaciones de Jesús subraya la victoria de Cristo sobre el enemigo de los planes de Dios. Victoria que supone la aceptación de ese plan divino. La presencia y actuación del Espíritu Santo en esta lucha y victoria de Jesucristo. El desierto es una experiencia de conversión, de comunicación con Dios y de lucha contra las dificultades que obstaculizan el desarrollo y el testimonio de la vida cristiana. Escuchemos:

Forma de leerlo:
1.     Proclamar el texto en voz alta (todos de pie).
2.     Cada uno puede leer en voz alta el versículo que más le llamó la atención (sentados).

Preguntas para la lectura:

·         ¿Quién conduce a Jesús hacia el desierto? ¿Para qué? ¿Durante cuánto tiempo?
·         ¿Cuáles son las tres tentaciones que el diablo propone a Jesús? ¿Qué argumentos utiliza?
·         ¿De qué manera actuó el Señor Jesús?, ¿qué hizo para superar las propuestas del diablo?
·         ¿Cómo termina el relato?


Otros textos bíblicos para confrontar: Mt 4,1-11; Lc 4,1-13; Dt 8,1-2; Jn 13,2.27; Lc 22,3.53.

II. MEDITATIO ¿Qué me dice? ¿Qué nos dice el Texto?

Motivación: Nosotros, los bautizados, tenemos que enfrentarnos a la tentación al igual que Jesús. Pero, como él, también contamos con la fuerza del Espíritu y la luz de la Palabra de Dios. Estas nos ayudan a superar todos los obstáculos que se nos presentan en nuestro camino de hijos de Dios, llamados a hacer la voluntad de Dios.
·         El Espíritu condujo a Jesús hacia el desierto. ¿Me dejo conducir por él en mi vida?
·         El Señor fue tentado a partir de circunstancias que Él estaba viviendo. Si miro mi vida, ¿cuáles son mis puntos frágiles, esos aspectos donde podría caer con más facilidad?, ¿los conozco…, soy consciente de mis debilidades?
·         En esta Cuaresma, ¿Qué aspectos debería trabajar con más empeño para vivir más plenamente de acuerdo al proyecto de Dios?
·         El Señor recurrió a la Escritura para rebatir los embates del tentador, yo, ¿de qué manera busco fortalecer mi fe?

Luego de un tiempo de meditación personal, compartimos con sencillez nuestra reflexión, lo que el texto ME dice a mi propia realidad y situación personal.

III. ORATIO ¿Qué le digo al Señor motivado por su Palabra?

Motivación: Jesús es conducido al desierto, lugar de oración, de encuentro con Dios, pero también de tentación. De igual modo, nosotros somos tentados en nuestros desiertos y necesitamos la fuerza del Espíritu Santo para no abandonar el proyecto de Dios. Pidamos esa fuerza insistentemente en la oración.

·         Luego de un tiempo de oración personal, podemos compartir en voz alta nuestra oración, siempre dirigiéndonos a Dios mediante la alabanza, la acción de gracias o la súplica confiada.
·         Se puede, también, recitar el salmo responsorial que corresponde a este domingo.

IV. CONTEMPLATIO ¿Qué me lleva a hacer el texto?



Motivación: Para san Vicente, la tentación era un estado feliz, y que un día pasado en semejante situación nos proporcionaría más mérito que un mes sin tentaciones. Decía que no hay que pedirle a Dios que nos libre de ellas, sino que nos haga utilizarlas bien y que impida que caigamos. A las hermanas aconseja:
¿Qué hacer, pues, cuando uno se encuentra en semejante aflicción? ¿Habrá que dejar de confiar en Dios, como si ya no se preocupara de nosotros? Hijas mías, hemos de esperar que hará una de estas dos cosas: o que nos sacará de la tentación, o que nos dará gracias para sacar provecho de ella. ¿No ven cómo se purifica el oro en el crisol? Del mismo modo, un alma se hace más pura y más bella por la tentación, así como el oro resplandece más después de pasar por el fuego. (IX, 1052)

·         Tomar conciencia de mis ídolos, de las tentaciones que me acechan y proponerme un plan de crecimiento espiritual para esta Cuaresma
·         Reflexionar con tu comunidad, familia, grupo… sobre el sentido de la Cuaresma como camino de preparación para la Pascua.

Oración final

Señor, llénanos de tu Espíritu Santo
para vivir siempre en tu presencia…
para estar atentos a lo que nos pides…
para vivir plenamente tu voluntad…
para buscar hacer vida tu proyecto de amor…
para dejarnos conducir por Él…
para imitarte y seguirte…
para que nos ilumine y guíe…
para ser Tú, todo para nosotros…
para dar testimonio de ti…
para seguirte a ti siempre y en todo…
para vivir solo por y para ti…
para que no nos alejemos de ti…
para ser fortalecidos en Él…
para tener necesidad de ti…
para que Él haga tu obra en nosotros…
para resistir al mal como lo hiciste Tú. Amén.


viernes, febrero 8

LECTIO DIVINA – DOMINGO 5º TO –Ciclo C REMA MAR ADENTRO


“Tú tienes palabras de vida, Ciclo C”; 
obras completas de San Vicente de Paúl.

LA PALABRA HOY: Isaías 6, 1-2. 3-8; Salmo 137; 1 Corintios 15, 1-11; Lucas 5, 1-11.
Ambientación: Representamos la arena y el mar. Sobre la arena, en papelitos, los nombres de cada participante; y en el mar un cartel que diga “¡Rema mar Adentro!”
Cantos sugeridos: Pescador de hombres.

AMBIENTACIÓN:
La llamada de Dios siempre sorprende: a Isaías, a Pablo, a Pedro y a los primeros discípulos. Todos ellos descubren, ante la misión tan desproporcionada que reciben por parte de Dios, su indignidad e incapacidad. Pero al mismo tiempo que descubren que Dios es el que llama y encarga, se dan cuenta de que también es el que sostiene y da fuerzas para llevar la tarea adelante.

1. Oración inicial

En tu Nombre, porque Tú lo pides,
echaré las redes…
anunciaré tu Palabra…
buscaré perdonar como Tú…
amaré hasta el final…, como Tú…
buscaré al que está alejado de ti…
buscaré reconciliarme contigo…
buscaré ser fiel como lo eres Tú…
daré todo de mí, para que te conozcan y te sigan…
haré de mi vida, un sacrificio de alabanza a ti…
buscaré el Reino de Dios y su justicia…
te seguiré incondicionalmente…
hablaré de ti, sin tener miedo…
daré testimonio del amor que nos tienes…
iré donde me mandes, haré lo que me pidas…
buscaré ser reflejo vivo de tu amor.
AMÉN


I. LECTIO ¿Qué dice el texto? – Lucas  5, 1 - 11.

Motivación: En los dos domingos precedentes hemos visto a Jesús iniciar su actividad en Galilea, donde se presenta a sus paisanos y adquiere fama enseñando y curando. Ahora ya está el terreno preparado para que Pedro y los primeros discípulos respondan a su llamada. Escuchemos:

Forma de leerlo:
1.     Proclamar el texto en voz alta (todos de pie).
2.    Cada uno puede leer en voz alta el versículo que más le llamó la atención (sentados).

Preguntas para la lectura:
·      ¿Qué impresión me causa la actitud de Jesús de subir a la barca de Pedro y decirle de tirar las redes para pescar?, ¿qué indica con eso?, ¿cuál es el sentido de este hecho?, ¿qué busca y qué espera del Señor con eso?
·    ¿Qué transmite y qué manifiesta lo que Simón le comenta: “…porque Tú lo mandas echaré las redes…”?
·    ¿Qué expresa y qué importancia tiene la invitación que Jesús hace a esos pescadores, cuando les dice: “…no temas, de hoy en adelante serás pescador de hombres…”?

Otros textos bíblicos para confrontar: Mc 1, 16 – 20; Mt, 4 18 – 22; Jn 1, 35 – 46; Jn 21, 1 - 14


II. MEDITATIO ¿Qué me dice? ¿Qué nos dice el Texto?

Motivación: Cuando la palabra de Jesús es escuchada como Palabra de Dios es capaz de producir unos efectos inesperados y sorprendentes. Hemos visto que ha cambiado el corazón de las gentes, la pesca de Simón y sus compañeros, la vida y el oficio de estos mismos. También puede cambiar nuestra vida si la recibimos con fe y la meditamos en nuestro corazón.

·      ¿En qué y cómo manifiesto y expreso mi confianza en el Señor?, ¿qué es lo que identifica mi fe en Él?
·  ¿En qué circunstancias experimento la misma sensación y cansancio de Simón, qué cosas desgastan y debilitan mi fe?, ¿cuál es el motivo?
·     ¿Qué aspectos  debo trabajar más en mi fe, para confiar y esperar más en el Señor, para vivir con más convicción lo que el Señor nos pide?
·     En la práctica, ¿vivo mi vida cristiana como una búsqueda del Señor, como un querer vivir lo que el Señor quiere y espera de mí?, ¿de qué manera le digo al Señor, …porque Tú lo pides…, lo haré…?


III. ORATIO  ¿Qué le digo al Señor motivado por su  Palabra?

Motivación: El Señor nos llama como aquel primer grupo de pescadores. Únicamente nos pide fe en su palabra. Nuestra tarea y misión sólo puede tener éxito si confiamos en Jesús, si buscamos el encuentro personal con él en la oración. Sólo se puede anunciar el Evangelio si se ha experimentado a Dios en la propia vida.

·       Luego de un tiempo de oración personal, compartimos en grupos nuestra oración (o todos juntos)
·      Se puede, también, recitar el salmo responsorial que corresponde a este domingo (Salmo 137)


IV. CONTEMPLATIO ¿Qué me lleva a hacer el texto?

Motivación: Simón dio testimonio de su buena disposición y su fidelidad; San Vicente admira las mismas actitudes en el padre Claudio Dufour, y además le pide rogar a Dios para estar seguro de su voluntad, para hacer siempre lo que el Señor diga:

“Las cartas que de usted recibo me dan siempre un gran consuelo, al ver la buena disposición que Dios le da para con los esclavos y los forzados, que es una gracia tan preciosa que no creo que haya otra mayor en la tierra; esto me obliga a darle gracias a Dios con un doble sentimiento de gratitud al ver la fidelidad de su corazón, que se dobla o se ensancha según la voluntad divina. Pues bien, como el servicio a esas pobres gentes es una vocación extraordinaria, hay que examinarla bien y rogar a Dios que nos dé a conocer si está usted llamado a ella; le pido que así lo haga por su parte y yo procuraré hacerlo por la mía, no porque dude de su decisión, sino para asegurarnos más de lo que Dios quiere”. (III, 444)

·      Tenemos delante de nosotros un inmenso mar que es el mismo clamor de la gente que necesita de Dios. Nosotros estamos en la orilla con nuestra barca llena de incertidumbres. El Señor nos dice “Rema mar adentro”. ¿cuál es mi disposición? ¿estoy preparado para entrar a ese gran mar? ¿qué es lo que voy a hacer una vez adentro?


Oración final

Señor Jesús,
ven en nuestra ayuda,
y ayúdanos a echar las redes en tu Nombre,
para que así Tú puedas seguir manifestando
tu amor y tu misericordia,
atrayendo a muchos a tu encuentro,
dándole tu gracia y tu bendición,
siendo Tú el sentido de sus vidas,
con tu gracia, tu amor y tu perdón.
Hoy nuevamente, Señor,
danos la gracia de actuar en tu Nombre
para que sigas tocando los corazones,
haciendo que muchos te conozcan y te sigan,
encontrando en ti el sentido
pleno y total de sus vidas.
Así sea.

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